Nuestro centro ha celebrado el Día de Andalucía con un ambiente precioso, de esos que dejan un nudo en la garganta… pero del bueno. La jornada comenzó con un acto institucional en el que nuestros alumnos rindieron homenaje a la bandera de Andalucía, símbolo de identidad y de historia compartida. En un clima de respeto y emoción, cantamos juntos el Himno de Andalucía, recordando que educar también es aprender a querer la tierra que nos sostiene.
Tras este momento común, el colegio se llenó de vida con distintas actividades en Primaria dedicadas a conocer y valorar nuestra cultura: propuestas en el aula, dinámicas creativas y pequeñas experiencias para acercar a los alumnos a las tradiciones, el patrimonio y el carácter andaluz, tan nuestro.
Y, como no podía ser de otra manera, todo arrancó con un auténtico desayuno andaluz organizado por el AMPA, a quienes agradecemos de corazón su entrega y su cariño. Gracias a su implicación, todos los alumnos del centro —asociados y no asociados— pudieron disfrutar de pan con aceite y bebidas, compartiendo un rato sencillo, cercano y muy familiar. Porque sí: a veces lo más educativo ocurre precisamente ahí, en lo cotidiano, en la mesa compartida, en el “toma, prueba” y en el “siéntate con nosotros”.
Celebrar Andalucía en el colegio es, al final, esto: sentirnos parte, mirar con orgullo nuestras raíces y hacerlo en comunidad.
